El motor de la Fórmula 1 es una unidad de potencia híbrida formada por un motor V6 turboalimentado de 1,6 litros que trabaja junto a sistemas eléctricos de alta eficiencia. Su refrigeración depende en gran parte de los pontones, estructuras laterales del monoplaza que canalizan el aire hacia los radiadores para disipar el calor del motor y de los sistemas auxiliares. Como apoyo al rendimiento, incorpora el ERS (Energy Recovery System), que mediante el MGU-K y el MGU-H recupera energía del frenado y de los gases de escape para convertirla en potencia eléctrica adicional, mejorando tanto la eficiencia como las prestaciones del coche.
El motor de combustión interna transforma la energía química del combustible en energía mecánica. Funciona mediante una serie de ciclos en los que el aire y el combustible se mezclan, se comprimen dentro del cilindro y luego se encienden. La explosión empuja el pistón hacia abajo, generando movimiento, que se transmite al cigüeñal, convirtiéndose en energía útil para mover el vehículo. Después, los gases quemados se expulsan y el ciclo se repite continuamente.
El turbocompresor utiliza la energía de los gases de escape para hacer girar una turbina que está unida a un compresor. Este compresor aspira y comprime el aire que entra al motor, haciendo que llegue más oxígeno a los cilindros. Al haber más oxígeno, se puede quemar más combustible en cada ciclo, lo que aumenta la potencia del motor sin incrementar su tamaño.
En la Fórmula 1, el turbo trabaja junto al MGU-H, que ayuda a mantenerlo girando y mejora la eficiencia.
El MGU-H (Motor Generator Unit – Heat) está conectado al turbocompresor y aprovecha la energía térmica de los gases de escape. Puede funcionar como generador, convirtiendo esa energía en electricidad para cargar la batería, o como motor, haciendo girar el turbo para mantener la presión de aire. De este modo, reduce el turbo-lag y mejora la eficiencia y el rendimiento del motor.
El MGU-K (Motor Generator Unit – Kinetic) está conectado al cigüeñal y recupera energía durante las frenadas, convirtiendo la energía cinética en electricidad. Esa energía se almacena en la batería y luego puede usarse para aportar potencia extra al motor, ayudando a la aceleración del monoplaza. En Fórmula 1, el MGU-K puede aportar hasta 160 CV adicionales.
La batería (Energy Store) almacena la energía eléctrica recuperada por el MGU-H y el MGU-K. Esta energía se utiliza posteriormente para alimentar los sistemas híbridos y proporcionar potencia adicional al motor cuando se necesita, optimizando el rendimiento y la eficiencia del monoplaza.
La ECU (Electronic Control Unit) es el cerebro del motor de un Fórmula 1: se encarga de gestionar y coordinar en tiempo real el funcionamiento del motor de combustión, el turbo y los sistemas híbridos, controlando la inyección de combustible, el encendido, la recuperación y entrega de energía eléctrica, y asegurando que todo trabaje de forma eficiente, segura y dentro de los límites del reglamento.
En la refrigeración, los pontones son fundamentales porque dirigen el flujo de aire hacia los radiadores que enfrían el motor, los sistemas híbridos y la electrónica, manteniendo las temperaturas bajo control; su diseño busca un equilibrio entre dejar pasar suficiente aire para evitar el sobrecalentamiento y reducir al máximo la resistencia aerodinámica para no perder rendimiento en pista.